El organismo internacional reconoció al género más emblemático de Córdoba por su aporte a la identidad, la alegría colectiva y su vigencia de más de 80 años.
La Unesco inscribió este martes al cuarteto de Córdoba como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, durante la 20ª reunión del Comité Intergubernamental celebrada en Nueva Delhi. La decisión representa un hito para Argentina y consagra al género como una de las expresiones culturales más significativas del país.
En el expediente presentado, el Estado argentino defendió al cuarteto como una práctica capaz de “proveer apoyo social, generar alegría y fortalecer la identidad colectiva” de la comunidad cordobesa.
Ocho décadas de un género que nació en los barrios obreros
El cuarteto —conocido como tunga-tunga por su característico compás 2/4— surgió en 1943 en los barrios obreros de Córdoba, impulsado por figuras pioneras como Leonor Marzano, reconocida por crear el sonido distintivo del ritmo.
Sus primeras orquestas mezclaron influencias locales con sonidos traídos por inmigrantes europeos, y se consolidaron en bailes comunitarios que reforzaban el sentido de pertenencia. Con el tiempo, el género expandió sus fronteras, incorporando elementos caribeños y afrolatinos, hasta convertirse en un símbolo transversal de encuentro y diversidad cultural.
“Este reconocimiento honra una comunidad viva, plural y profundamente creativa que desde hace más de 80 años hace del cuarteto un espacio de encuentro y alegría”, expresó la representante argentina Mariana Soriano Farías.
Festejo oficial en Córdoba
El gobernador Martín Llaryora celebró la noticia en redes sociales. “El cuarteto es alegría, es familia, es baile, es identidad. Es cultura viva”, publicó, y destacó que el reconocimiento internacional es “un homenaje a los músicos, artistas y pioneros que hicieron de un sonido una bandera popular”.
La futura Academia del Cuarteto y el plan de salvaguardia
En paralelo, Argentina presentó un plan de preservación que incluye la creación de una Academia del Cuarteto, el fortalecimiento de circuitos de baile, la ampliación de archivos digitales y la promoción de talleres de música y danza en los barrios donde la práctica sigue activa.
El objetivo es asegurar la transmisión del género a futuras generaciones y responder a una comunidad cuartetera que acompañó la nominación desde 2013.
Un nuevo logro para el patrimonio cultural argentino
Con esta inscripción, Argentina suma un nuevo elemento a su patrimonio cultural inmaterial reconocido por la Unesco, junto al tango (2009), el filete porteño (2015) y el chamamé (2020).