El acusado, Ramón Celestino Martínez, albañil de 62 años, tenía un pedido de detención desde mayo y fue declarado en rebeldía. La denuncia original data de 2012.
El juez Sergio Olivera ordenó la prisión preventiva sin plazos para Ramón Celestino Martínez, un albañil de 62 años, acusado de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por su rol de encargado de la guarda de la víctima, quien era una niña al momento de los hechos.
Martínez tenía un pedido de detención vigente luego de ser declarado en rebeldía por la jueza Claudia Bressan en una audiencia realizada el 7 de mayo de 2025. Su detención finalmente se concretó el 4 de diciembre de 2025, según informó el fiscal Valentín Hereñú, quien estuvo acompañado por el abogado querellante Lucas Acosta. La víctima —hoy mayor de edad— asistió a la audiencia junto a su madre.
Los hechos investigados
La denuncia que originó la causa fue presentada en 2012, bajo el antiguo sistema judicial. En la audiencia de ayer, el fiscal realizó una reimputación y señaló que los abusos fueron reiterados, sin una fecha exacta, pero ubicados entre octubre de 2013 y abril de 2014, cuando la niña tenía entre siete y ocho años.
Según la acusación, los hechos consistían en toqueteos en sus partes íntimas, mediante amenazas para evitar que contara lo ocurrido. Las situaciones se daban cuando la niña quedaba sola al cuidado del imputado, en una vivienda que compartía con su pareja, la abuela materna de la menor.
El debate en la audiencia cautelar
Durante la audiencia, el fiscal Hereñú solicitó la prisión preventiva, mientras que la defensa pública —a cargo de la Dra. Valeria Lapizonde— pidió su libertad, afirmando que la preventiva era arbitraria y cuestionando la calificación penal. Además sostuvo que no existía peligro de fuga ni de entorpecimiento probatorio.
El juez Olivera, sin embargo, resolvió imponer la prisión preventiva, argumentando que el peligro de fuga estaba acreditado por la declaración de rebeldía y por el hecho de que Martínez no tiene residencia fija.
