Durante el Ángelus en la plaza de San Pedro, el Papa expresó su profunda preocupación por la escalada entre Israel, Estados Unidos e Irán y reclamó un urgente retorno al diálogo diplomático.
El papa León XIV lanzó este domingo un desesperado llamado a la paz ante la creciente tensión en Oriente Medio, tras los recientes ataques cruzados entre Israel, Estados Unidos e Irán que mantienen en alerta a la comunidad internacional.
Durante el rezo del Ángelus en la plaza de Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice manifestó su “profunda preocupación” por las horas dramáticas que atraviesa la región y exhortó a los líderes mundiales a abandonar las amenazas.
“Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, pido a las partes implicadas que asuman su responsabilidad moral y paren la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable”, expresó ante los fieles reunidos en el Vaticano.
“La paz no se construye con armas”
En un mensaje marcado por la urgencia —en el segundo domingo de Cuaresma— León XIV remarcó que la estabilidad global no puede depender del poder bélico ni de la destrucción mutua.
“La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”, sostuvo.
Además, instó a que “la diplomacia recupere su papel” y se promueva el bien de los pueblos que anhelan una convivencia pacífica.
Otros llamados y gestos de cercanía
El escenario de Oriente Medio no fue el único eje de sus palabras. El Pontífice pidió también un “urgente retorno al diálogo” frente a los enfrentamientos entre Pakistán y Afganistán.
Asimismo, expresó su cercanía con Brasil tras las inundaciones en el estado de Minas Gerais y saludó a una delegación de Camerún, nación que planea visitar en abril.
En el cierre, León XIV fue tajante: solo acuerdos basados en la justicia y la concordia podrán sanar las heridas abiertas entre los pueblos en conflicto.