Vehicles drive past a burnt billboard as daily life returns to the streets following nationwide protests, in the Iranian capital Tehran on January 19, 2026. Demonstrations sparked in late December by anger over economic hardship exploded into protests widely seen as the biggest challenge to the Iranian leadership in years. Limited internet access briefly returned in Iran before dropping again, a monitor said January 18, 10 days into a communications blackout that rights groups said aimed to mask a protest crackdown that killed thousands. (Photo by ATTA KENARE / AFP)
El régimen redujo la conectividad al 4% tras las primeras explosiones en varias ciudades estratégicas. La medida profundiza el aislamiento en medio de la escalada militar.
El Gobierno de Irán interrumpió este sábado el servicio de internet y las comunicaciones telefónicas en todo el país como respuesta inmediata a las ofensivas aéreas lanzadas por Estados Unidos e Israel contra ciudades consideradas estratégicas.
Según informó la organización NetBlocks, dedicada al monitoreo de la conectividad global, el acceso a la red se desplomó hasta apenas el 4% de los niveles habituales, configurando un apagón informativo casi total.
Explosiones y apagón inmediato
La restricción comenzó poco después de registrarse explosiones en Teherán, Isfahán, Tabriz y Karaj, en el marco de la operación militar que el presidente estadounidense Donald Trump describió como un plan para “aniquilar” y “destrozar” la infraestructura del régimen iraní.
Desde la administración iraní justificaron la decisión por razones de seguridad nacional, al señalar que el bloqueo busca impedir la “geolocalización de drones enemigos” y evitar comunicaciones entre fuerzas israelíes e informantes dentro del territorio.
Aislamiento en medio de la escalada
El apagón digital profundiza el aislamiento de un país que ya había aplicado cortes masivos durante protestas internas en enero pasado, cuando la interrupción total del servicio se extendió por más de dos semanas.
En paralelo, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró el estado de emergencia especial ante la magnitud de la ofensiva.
La falta de conectividad impide conocer con precisión el alcance de los daños en los centros estratégicos iraníes que, según fuentes israelíes, eran objetivos clave de la operación y apuntaban a debilitar al liderazgo supremo del país.
El escenario configura una escalada sin precedentes en la región, con impacto directo en la estabilidad geopolítica y creciente preocupación internacional por una ampliación del conflicto.