La firma anunció el fin de sus operaciones en Rincón de Milberg, afectando a todos sus trabajadores y generando un conflicto por las indemnizaciones.
El cierre de la planta no habría sorprendido del todo. Durante los últimos meses, la compañía registró despidos progresivos y demoras en el pago de salarios, señales de un deterioro financiero sostenido. En su mejor momento, la empresa llegó a tener más de 50 empleados, aunque al momento de cesar operaciones contaba con cerca de una decena de operarios.
Trayectoria con grandes compañías
José Cascasi y Cía S.A., reconocida por construir las pasarelas de las Cataratas del Iguazú, trabajó como proveedora de importantes firmas nacionales e internacionales, entre ellas YPF, Techint, Pan American Energy y Ford. Sin embargo, estos vínculos no fueron suficientes para sostener la actividad en un contexto de retracción de la industria metalúrgica.
De la expansión al cierre
El contraste es evidente: a fines de 2024, la empresa inauguró una nueva cabina de pintura en su planta, con la participación del intendente de Tigre, Julio Zamora, destacando el crecimiento y la generación de empleo. Poco más de un año después, la situación cambió drásticamente y la compañía decidió cerrar sus puertas.
Impacto y conflicto abierto
El cierre afecta directamente a los trabajadores despedidos y pone en foco la fragilidad de las pymes industriales, incluso aquellas integradas a cadenas productivas de grandes empresas.
El conflicto por el pago de indemnizaciones podría escalar en el plano legal si no se alcanza un acuerdo entre la empresa y los empleados, quienes rechazan la propuesta de pago parcial y en cuotas.