Hasta ahora, obtener la ciudadanía italiana ya era un proceso complicado, pero con la reciente aplicación de la Circular N° 43347 del Ministerio del Interior de Italia, se añade un nuevo obstáculo para quienes buscan la doble nacionalidad.
La ley italiana, basada en el ius sanguinis (derecho de sangre), establece que todo hijo de padres nacidos en Italia tiene derecho a la ciudadanía, independientemente del lugar de nacimiento. Sin embargo, la nueva normativa cambia esta interpretación. Ahora, si un padre abandona la nacionalidad italiana al naturalizarse en otro país, su hijo menor de edad pierde automáticamente su nacionalidad italiana debido a la patria potestad del progenitor.
Aquellos que se vean afectados por esta nueva regla tienen hasta los 22 años para reclamar nuevamente su ciudadanía, si no lo hacen, perderán este derecho. Esto afecta a quienes tienen un ancestro italiano que se naturalizó argentino antes del nacimiento de su descendiente.
Aunque esta normativa aún no tiene fuerza de ley, ya está siendo aplicada por algunos consulados y tribunales. Se recomienda a quienes estén iniciando el trámite que se mantengan alertas, ya que esta interpretación restrictiva de la ley podría limitar el acceso a la ciudadanía italiana.
Además, debido a la saturación de los consulados y la demora en los turnos, muchos optan por recurrir a la vía judicial para acelerar el proceso sin tener que viajar a Italia.