La exvicepresidenta asumió el mando con respaldo del Tribunal Supremo y las Fuerzas Armadas, mientras Maduro era llevado ante la Justicia de Estados Unidos por cargos de narcotráfico y terrorismo.
La hasta ahora vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró este lunes como presidenta interina, luego de la captura de Nicolás Maduro realizada por fuerzas de Estados Unidos durante la madrugada del sábado, en un hecho que sacudió el escenario político regional e internacional.
La asunción se concretó con el respaldo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y de las Fuerzas Armadas venezolanas, en un contexto de fuerte presión internacional y una creciente disputa diplomática con Washington.
La decisión del Tribunal Supremo
La ceremonia tuvo lugar ante la Asamblea Nacional controlada por el chavismo, luego de que el TSJ declarara la “ausencia forzosa” de Maduro, habilitando así a Rodríguez a asumir la conducción del Poder Ejecutivo.
En su resolución, el máximo tribunal venezolano calificó la detención del mandatario como un “secuestro” y una “agresión extranjera”, ratificando la continuidad del gobierno chavista bajo el liderazgo de la ahora presidenta interina.
Apoyo oficialista y movilización en las calles
Según informó la cadena Telesur, la ceremonia fue acompañada por manifestaciones en las calles en respaldo al oficialismo, donde militantes chavistas exigieron simultáneamente la libertad de Maduro.
Entre los diputados presentes se destacó Nicolás Maduro Guerra, hijo del líder bolivariano, quien respaldó la sesión parlamentaria y expresó su apoyo a Rodríguez.
“Estamos firmes en unidad absoluta”, afirmó, agradeciendo al “pueblo de Venezuela” y cerrando su mensaje con una referencia directa a su padre: “La Patria está en buenas manos. Acá estamos firmes”.
Maduro, ante la Justicia de Estados Unidos
En paralelo, este lunes Nicolás Maduro fue trasladado ante el juez Alvin Hellerstein, en Nueva York, para la lectura formal de cargos por narcotráfico y terrorismo, en el marco de un fuerte operativo de seguridad. El exmandatario compareció junto a su esposa, Cilia Flores.
Ambos enfrentan la posibilidad de quedar detenidos sin derecho a fianza, mientras avanza un juicio histórico que —según consignó la Agencia Noticias Argentinas— entrelaza acusaciones de crimen organizado, terrorismo y la disputa por el control del petróleo venezolano.
El escenario abre una etapa inédita para Venezuela, con un gobierno interino en funciones y un proceso judicial internacional que promete fuertes repercusiones políticas y diplomáticas.