El juez federal, con trayectoria forjada en el norte santafesino, fue aprobado por la Legislatura y asumirá como ministro del máximo tribunal provincial.
La Legislatura de Santa Fe aprobó el pliego del juez federal Aldo Mario Alurralde, quien integrará la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe tras la propuesta elevada por el gobernador Maximiliano Pullaro. Para el magistrado, se trata de “un desafío” que asume sin perder su identidad ni su vínculo con el norte provincial.
Un desafío con raíces en el norte
“Los cambios son necesarios para avanzar”, afirmó Alurralde al referirse a esta nueva etapa en su carrera judicial. El actual juez federal de Reconquista aseguró que integrarse al máximo tribunal provincial representa “un desafío de cambiar miradas y acercar la justicia a la sociedad”, con especial énfasis en mejorar el servicio en el norte santafesino.
Lejos de plantearlo como una meta personal, lo definió como parte de un proceso de transformación: “Es también reconocer y hacer reconocer el servicio de justicia en nuestra región”.
De ferroviario a ministro de la Corte
Alurralde recordó sus inicios laborales como ferroviario, antes de recibirse de abogado y desempeñarse en la entonces AFIP —hoy ARCA—. Subrayó que proviene de una familia trabajadora, sin tradición jurídica ni recursos económicos holgados.
Rememoró la hiperinflación durante la presidencia de Raúl Alfonsín, cuando los salarios se licuaban semana a semana. “Nos pagaban los viernes y nos daban permiso para ir a gastar la plata porque al salir del trabajo ya valía la mitad”, recordó.
Más adelante, ya como profesional, pudo completar una maestría en la Universidad de Barcelona, especializándose en materia tributaria, formación que consideró clave para su crecimiento profesional.
El concurso y la llegada a Reconquista
Sobre su arribo a la Justicia Federal en Reconquista, explicó que accedió mediante concurso y que, tras la renuncia de otros postulantes que no se radicaron en la ciudad, asumió el compromiso de viajar semanalmente mientras mantenía su trabajo anterior.
Durante años viajó desde Rosario: llegaba los sábados por la mañana, daba clases y regresaba ese mismo día. “Fueron años de mucho esfuerzo”, sintetizó.
Crítico de la “puerta giratoria”
En materia penal, Alurralde reiteró su postura crítica frente a lo que definió como decisiones judiciales que priorizan los derechos del imputado por sobre los de las víctimas.
“Cuando dejamos libre a un delincuente teniendo herramientas para mantenerlo detenido, estamos dañando a la sociedad”, sostuvo, en clara referencia al debate sobre la llamada “puerta giratoria”.
Aseguró que mantendrá la misma línea de trabajo en la Corte: “A mi edad cambio zapatos por zapatillas, pero no cambio convicciones”.
Una Corte con presencia en el territorio
El flamante ministro sostuvo que no será “un juez de escritorio” y que seguirá residiendo en el norte santafesino. Si bien aún desconoce la dinámica administrativa interna del máximo tribunal, remarcó que buscará mantener contacto directo con magistrados y funcionarios judiciales.
“Hay que respetar la autonomía judicial, pero también acompañar la gestión”, explicó.
Finalmente, destacó la importancia de que la ciudadanía conozca a quienes integran el Poder Judicial: “La justicia no debe alejarse de la gente. Es importante que sepan quiénes son los jueces y cómo trabajan”.
Alurralde agradeció el respaldo de la comunidad, de legisladores y de los medios de comunicación, incluyendo también a quienes han sido críticos de su desempeño. “Todos forman parte del vínculo entre la justicia y la sociedad”, concluyó.
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