El costo de las canastas básicas se desaceleró durante el segundo mes del año, aunque el umbral de ingresos para evitar la pobreza volvió a subir, según el INDEC.
El costo de las canastas básicas registró una desaceleración en febrero, aunque los valores necesarios para cubrir las necesidades mínimas del hogar continuaron en aumento.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia tipo —integrada por dos adultos y dos hijos— necesitó $1.397.672 para no ser considerada pobre.
En tanto, el ingreso mínimo para no caer en la indigencia fue de $644.088 durante el segundo mes del año.
Cómo evolucionaron las canastas básicas
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, aumentó 3,2% en febrero, mostrando una desaceleración frente al 5,2% registrado en enero.
Esta canasta se calcula a partir de los requerimientos nutricionales básicos de una persona, considerando además los hábitos de consumo de la población relevados por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).
La menor suba estuvo influida principalmente por una variación más moderada en los precios de frutas y verduras, productos con un fuerte componente estacional.
La línea de pobreza
Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT) —que incluye alimentos y otros bienes y servicios esenciales— subió 2,7% en febrero, por debajo del 3,9% registrado en enero.
Este indicador permite establecer el umbral de pobreza, ya que contempla la relación entre el gasto en alimentos y el destinado a otros consumos básicos como transporte, vestimenta y servicios.
De esta manera, los nuevos valores fijan en casi $1,4 millones el ingreso mínimo que necesita una familia tipo para no ser considerada pobre en Argentina.