El juez federal habló tras el envío de su pliego a la Corte Suprema de Santa Fe y remarcó la necesidad de una Justicia eficiente, clara y conectada con la sociedad.
El juez federal Aldo Mario Alurralde confirmó que asumió como “un nuevo desafío” la postulación para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Santa Fe, tras el envío formal de su pliego por parte del gobernador Maximiliano Pullaro, y sostuvo que el eje central de su eventual gestión será impulsar una reforma profunda del servicio de Justicia, con independencia judicial y mayor cercanía con la ciudadanía.
“Lo tomo como una oportunidad para llevar adelante los cambios que siempre propugné desde el servicio de Justicia federal y ahora en la Justicia provincial”, expresó Alurralde, quien destacó que uno de los puntos centrales abordados en su reciente reunión con el gobernador fue la garantía absoluta de independencia en la toma de decisiones judiciales.
Independencia judicial y reforma
El magistrado subrayó que ese compromiso fue reiterado en varias oportunidades durante el encuentro previo al envío del pliego. “Me plantearon claramente la independencia en mis decisiones. Eso es una base fundamental, porque de lo contrario no hubiera aceptado”, afirmó.
En ese marco, coincidió con Pullaro en la necesidad de una Justicia más eficiente, eficaz y con llegada real a la ciudadanía. “Hace más de 15 años que vengo impulsando estos cambios: jueces con contacto con la sociedad, que escuchen a la gente como destinataria del servicio de Justicia y que expresen sus decisiones en un lenguaje claro”, señaló.
Justicia cercana y con impacto social
Alurralde remarcó que las decisiones judiciales no solo impactan en las partes de un proceso, sino en toda la comunidad. “Si dejo libre a un delincuente por querer ser ‘bonito’, esa persona se va a sentir impune y probablemente vuelva a delinquir. La sociedad tiene derecho a reclamar”, sostuvo, al explicar la responsabilidad social que implica el rol judicial.
En ese sentido, defendió una Justicia de cercanía, con jueces visibles y comprometidos. “La gente conoce mi cara, mi forma de pensar, dónde vivo, cómo trabajo. Los jueces ya no podemos hablar solo por las sentencias. Un juez encerrado en su despacho no puede tomar decisiones acertadas si no conoce la realidad”, afirmó.
Raíces en el norte santafesino
Consultado sobre su vínculo con la región, fue categórico: no se despegará del norte santafesino. “Hace 15 años que vivo acá y voy a seguir viviendo aquí. Mi lugar en el mundo es el norte”, aseguró. Si bien recordó con orgullo su formación en la Universidad Nacional del Litoral y su tarea docente en la Universidad Católica de Santa Fe, remarcó que su identidad está profundamente ligada a esta parte de la provincia.
“Quiero conservar la esencia y la idiosincrasia que recibí en el norte: la honestidad y la sencillez”, expresó. Actualmente, Alurralde tiene a su cargo tres juzgados federales —dos en Santa Fe capital y uno en Reconquista—, lo que lo mantiene en permanente traslado entre ambas ciudades.
Un mensaje claro
De cara al futuro, dejó un mensaje directo para toda la provincia: “Que se esperen cambios, porque se van a dar. Al menos de mi parte ese es un objetivo claro”. También señaló que percibe la misma voluntad de transformación en el Ejecutivo provincial y en su equipo.
Finalmente, relativizó el peso de su extenso currículum académico. “Los títulos y los libros son cartoncitos. Lo importante es lo que uno hizo con eso. Mi verdadero currículum son estos 15 años de trabajo en el Juzgado Federal de Reconquista. Con eso voy a llegar, si se cumplen todos los procesos, a la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe”.
Sus palabras dejaron una señal de expectativa y esperanza sobre un posible cambio en el funcionamiento de la Justicia provincial, apoyado en decisión política, experiencia y una fuerte impronta territorial.